Free Flying Mind

Libera tu mente, déjala volar!


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Dicen que las cosas llegan justo cuando más las necesitas

buzón mailDicen que las cosas llegan justo cuando más las necesitas, y así ha sido. Al abrir hoy mi correo había en él un e-mail avisándome de una nueva entrada en uno de mis blogs favoritos, el de la psicóloga Jennifer Delgado. Ya hace tiempo que la sigo y para mi se ha convertido en una agradable costumbre cada mañana al despertar abrir mi correo, acceder al nuevo artículo que Jennifer ha publicado y regalarme unos minutos de interesante lectura. Siempre, siempre, sus artículos me aportan algo, me enseñan algo y sobre todo me ayudan, me ayudan muchísimo para afrontar todo lo que la vida nos depara cada día.

Y esta vez ha dado en el clavo. Necesito hacer limpieza mental, despejar, crear nuevos espacios Volaren mi mente que dejen circular el aire, que permitan la entrada de nuevas ideas, de nuevas sensaciones, de nuevas ilusiones. Y justo es septiembre, el mes de la vuelta al cole, el mes que para mi siempre ha representado un nuevo inicio después de unas vacaciones que inevitablemente con sus días tranquilos y ociosos me han permitido pensar, reflexionar sobre lo pasado y sobre lo futuro. Para mi el día del cambio no es el primer día del año, no, es el mes de septiembre, y además justo ahora lo necesito más que nunca. Ahora que vengo descansada de unas largas y reparadoras vacaciones, con las ideas claras y con muchas ganas de dejar atrás todo aquello que me impide volar libre.

No es tarea fácil dejar ir…., los sentimientos, los hábitos…todo se pone en tu contra y te dificulta la tarea de liberarte, de hacer borrón y cuenta nueva, de empezar de cero….siempre queda algo, siempre. Si a eso le sumamos el miedo a perder, el miedo a la soledad, el miedo a equivocarse……la cosa se complica aún más. Pero llega un día en que ves que ya no puedes continuar, que debes dejar ir para recuperar tu sonrisa, tu alegría, tus ganas de vivir ¿Y cómo hacerlo? Y entonces llega a mi correo el artículo de Jennifer Delgado sobre como “Limpiar los cajones del armario mental”.

Tomo nota de los principales pasos a realizar!!!

Dejar ir….el que ya he iniciado Borrando un pasado…..

Vivenciar realmente las experiencias……que he empezado a transitar preguntándome Cómo se expresa la decepción……

Y ahora a por el último …”Poner en su lugar creencias potenciadoras“!!!

En eso estoy!

mente pensante

Gracias Jennifer por tu interesante artículo.

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¿Cómo se expresa la decepción?

No puedo evitarlo…su peso es hasta casi mayor que el de la tristeza. Si la tristeza se expresa con lágrimas ¿cómo se expresa la decepción?….

Durante un tiempo luché con fervor, diría que hasta con pasión, por lograrlo. Era mi ilusión, mi motor de vida, no imprescindible por que al final descubres que nada lo es. Creía que lo peor de todo era perderle, pero no lo perdía, de alguna forma siempre estaba ahí. Los días brillantes, los días colmados de alegrías, los días compartidos, dejaron paso a un rara sensación que fue invadiéndome poco a poco sin que me diera apenas cuenta, como esa niebla tan clarita ,tan clarita, que te va rodeando sin avisar Dia de nieblahasta que de repente dejas de ver.

Y eso fue lo que pasó. De repente dejé de verle sentido a las largas horas robadas que pasábamos juntos, a los espacios compartidos de forma inevitable pero celebrados. Todo cayó cuando descubrí que todo le era igual, que no le importaba si podíamos estar o no  estar, si nos veríamos o no. Se conformaba con lo inevitable sin luchar por algo más, y eso, eso, va en contra de mi esencial forma de ser.

Empezó entonces a rondarme la tristeza, una tristeza inevitable porque yo ya esperaba un imposible. Sé positiva…dicen…..y justo por eso fue peor, porque a pesar de los inconvenientes obvios lo fui, fui muy positiva y siempre aposté por la integridad, la sinceridad y los valores. Y mi apuesta fue fallida….ganó la cobardía, el conformismo y la indiferencia. Y fue eso, la indiferencia, el ver que en realidad no importaba, lo que me sumió en la mayor de las tristezas.

Pero no sabía que lo peor estaba por llegar, por que mis lágrimas en cierto modo calmaban mi tristeza, pero la decepción, eso, eso no se puede arreglar. Decepcionarte es dar algo por imposible, es asumir que la única salida es tirar la toalla, reconocer que te han fallado, que no es lo que esperabas. Y es lo que te hace abandonar un objetivo que creías común y que resultó que sólo tu abanderabas. Y te sumes en la más amarga de las sensaciones, la sensación de abandono, de olvido, de desprecio….porque desprecio es lo contrario de aprecio….y aunque parezca que no, quién no te aprecia, quién no lucha por ti, a quién le es igual que estés o no, no te aprecia…..te desprecia. Y continuar al lado de alguien que no te aprecia es un castigo, el peor de los castigo imaginables. Una tortura diaria, una gota ácida que va erosionando cada día tu autoestima, tu corazón , que corroe tu felicidad, que apaga tu alegría, que entumece tus músculos hasta el punto que no deseas mover tus labios ni en una forzada sonrisa.LetraD

Decepción con mayúsculas. No puedo seguir a tu lado. No eras quién yo esperaba que fueras. Y no digo que la culpa sea tuya, tampoco mía, de nadie. Yo soñé un alguien y lo vi en ti, en tu mirada, en tus labios, en tus gestos. Pero me equivoqué, y no es que te hayas ido, que hubiera sido lo mejor porque entonces estaría sólo triste, es que estás aún porque no te queda más remedio, porque simplemente estás porque las circunstancias te han puesto ahí, como si fueras una piedra en el camino, una piedra que tapona mi camino, que cada día entorpece que los rayos de sol lleguen a mi corazón. Una piedra que no puedo quitar porque está en un camino que si debo transitar.

Pero ya encontraré la manera. Encontraré la manera de no verte aunque estés siempre ahí, de no oirte aunque tu voz llene la sala, de no sentirte aunque tu pulso vibre muy cerca de mi. Si…decepción porque vislumbré lo que podría haber sido y no ha sido, porque soñé lo que viviriamos y no hemos vivido. Y lo peor de todo es que no te das cuenta. Crees que no pasa nada, que todo sigue igual, que has colmado mis expectativas y espero paciente a que la situación se arregle y haya un amanecer para tí y otro para mí, porque curiosamente quieres compartir todo menos el amanecer, menos la esencia de la vida, menos…..y de tanto restar, quedó en nada…decepción…tristeza1¿cómo se expresa la decepción?


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Borrando un pasado

La idea me ronda, pero el miedo puede más. El miedo, ese eterno paralizador de acciones. Temo dormirme. Durante el día acuno mis preocupaciones, las adormezco con voz suave, hasta que dejan de oírse y tengo la ilusión vana de que han desaparecido. Pero no es así, es una mera ilusión. Agazapadas en la oscuridad de la noche emergen de nuevo al despertar.Y aún no he abierto los ojos y ya me invaden oscureciendo mi amanecer.

No tengo claro cómo he llegado a este estado. Sin darme cuenta, claro, o si, pero sin pensar que un día querría que nada hubiera ocurrido. No es que tomes una decisión, es que algo se pone ante ti y lo tomas sin darte cuenta que aceptar lo que ocurre y echar a andar de la mano de esa situación es ya una decisión, una elección que cada día cobrará más fuerza, que cada día significará más, que cada día ocupará más en tu vida. Y cuando te das cuenta, ya es tu vida. No es una anécdota que puedas explicar, no es algo de lo que te podrás reír y trivializar, es algo que ha dejado una profunda huella en ti, que ha modificado tu pasado y te ha llevado a un presente inesperado.

¿Y que ocurre? Lo mismo de siempre, que si acaba bien ni te lo planteas o si, pero eres tan feliz que ni te das cuenta de que todo podría haber salido del revés. Y si acaba mal, aunque veas mil veces la película “Exótico Hotel Marigold” no te salvará la frase de Sonny Kapoor  “Al final todo saldrá bien, y si no sale bien es que aún no es el final.” .

Hay ocasiones que ese final de película, ese final que hace saltar las lágrimas a los espectadores, nunca llega a tu vida, o bien no tienes paciencia para esperar a que llegue. Pero como la vida no es eterna, o eso parece, no puedo esperar a que llegue ese final que a mi tanto me gustaría y por lo tanto tomo una decisión. Espero que llegue una noche de luna llena, esa luna que todo lo ilumina con su luz plateada y tan romántica a pesar de lo fría que es. Esas noches, las de luna llena, son en las que más sube la marea. Y eso es lo que yo necesito.

Llevo mi vida a la orilla de mi playa al atardecer y escribo en su arena la parte de mi vida que tanto me duele, esa parte que necesito borrar para recuperar la alegría, para volver a reír, para que mi mirada vuelva a brillar. La escribo despacio, amparada por la oscuridad, letra a letra, y a cada palabra que forman siento una punzada en el corazón por el recuerdo que la misma trae a mi mente.

Cuando ya está todo escrito parece poco, pero son varios años resumidos en dolorosas frases que el sol tiñe de rojo con sus últimos rayos, como si supiera que no hay otro color que ese, el del dolor. Y su luz se va apagando para dejar paso a la noche cortada por los rayos blancos de su yin, la luna.

La senda de la lunaSe dibuja ante mis ojos la senda plateada que me podría llevar a la luna, símbolo de sueños inalcanzables, como el mio, que un día creí real para al siguiente descubrir imposible. Pero ya no puedo andar esa senda, ya la transité. Y lo único que puedo asegurar es que es cierto, que la felicidad está a lo largo del camino, no al final del mismo, porque eso no puedo negarlo, durante un tiempo fui feliz recorriendo ese camino hasta que descubrí que era un camino sin destino, un camino sin sentido.

 

Poco a poco la espuma blanca de las olas llega a los pies de mi vida y humedece con cuidado mis heridas y con su sal, aún duele más. Pero es un precio que debo pagar por haber vivido lo que decidí vivir. Y veo como en su ir y venir se va llevando mis recuerdos a sus profundidades insondables. Allí es donde deben estar, porque yo ya no puedo vivir más con su recuerdo. Y muy a mi pesar borro una parte de mi vida para poder volver a comenzar. Ya amanece. Entumecida y calada hasta los huesos por el frío rocío de la mañana me levanto y contemplo la orilla. Ya no hay nada. Ese es el resultado de lo que ocurrió, nada. Ahora ya puedo marchar, ya no está. Podré seguir adelante sin ese peso que no me dejaba avanzar.

Amanece, Ama nece, Ama nace, nace un nuevo día para mi en el que espero encontrar nuevas oportunidades, nuevas experiencias. Sonrío de nuevo.

DSC_0268Es hora de trazar una nueva estela en el mar de mi vida.